Defendamos a Lula

“Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio de una elite que se harta de tirar comida a la basura todos los días”. Lula

Con estupor el mundo observa el linchamiento judicial, mediático y legislativo contra Lula, el ex presidente de Brasil y líder histórico del Partido de los Trabajadores.

La decisión del Supremo Tribunal Federal -STF- por 6 votos contra 5, de no aceptar el recurso de Habeas Corpus presentado por la defensa de Lula, luego de un maratónico juicio de casi 10 horas, hizo revivir el día nefasto en que el usurpador Temer despojó a Dilma del poder.

Nuevamente la cadena Globo jugó el papel clave que le dicta Washington reproduciendo las amenazas de golpe de sectores de las Fuerzas Armadas de Brasil.

La burda acusación contra Lula sobre la supuesta propiedad de un inmueble entregado a Lula por una constructora en calidad de favor gubernamental, constituye una trama de la peor especie que solo puede armarse cuando arrecia la obscenidad de la derecha y el aparato judicial, mediático y legal se convierten en el brazo ejecutor de la oligarquía y el imperialismo para castigar al pueblo, sus organizaciones y principales dirigentes.

Este es el caso de Lula, el querido líder de mayor peso popular en la historia de Brasil. Tanto le temen a que se presente como candidato en las próximas elecciones, que hicieron esta farsa judicial para inhabilitarlo y no conforme con semejante aberración, intentan condenarlo y encarcelarlo.

La acusación y el juicio es una burda mentira, no hay una sola evidencia para acusarlo. En sólo 24 hs el máximo líder de Brasil podría ser encarcelado con una condena de 12 años y un mes de prisión.

Expresamos nuestro absoluto repudio al rechazo al Habeas Corpus, por constituir un avasallamiento al derecho de todo ser humano a la presunción de inocencia, violando la propia Constitución brasileña y la legalidad que dicen defender con total cinismo.

Son los mismos que impusieron el juicio político contra Dilma para arrancarla del poder, despojar a los trabajadores y entregar las riquezas de Brasil. Son los mismos que asesinaron a mediados de marzo a la concejal Marielle Franco del Partido Socialismo y Libertad que luchaba y denunciaba en las favelas el acoso y el abuso policial.

Son los mismos que arrojaron piedras y tiros a dos autobuses de la caravana de Lula hace sólo unos días. Aunque aparezcan ante la opinión pública con el manido discurso anticorrupción, son los mismos, son el fascismo.

Que la solidaridad internacional se convierta en grito, en movilización permanente en todo el mundo para acompañar a los trabajadores y al pueblo de Brasil que ya está en las calles en apoyo a Lula.

Utilicemos todas las vías posibles, de denuncia en las redes sociales con la pregunta: ¿Dónde están las pruebas? Y las etiquetas: #LulaLibre #LulaCandidato #GolpeNuncaMas

Toda nuestra solidaridad con Lula, los trabajadores y el pueblo de Brasil.

Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos

5 de abril de 2018